Tuesday, October 14, 2008

Regalos inesperados

Estuve en Madrid, y parece que hay gente que ha sentido que me "debía" regalos de cumpleaños. Me gustan los regalos /dar más que recibirlos/, me encantan las sorpresas. Así que fue muy bonito recibir detalles.

Un pijama, un libro de cuentos. Y dos pelis estupendas: Martín H. y Cosas que nunca te dije.

No está mal, para las noches de sofá; sobre todo cuando acabo de terminar un libro. Sofá, a veces velas y chimenea. Y a ver si este invierno la enciendo al menos ¡una vez!

PD
pero recibirlos, de vez en cuando, es agradable. Mucho.

Recursos de mujer

para algunas, el perfume;
para otras, el rimmel
para casi todas, maquillaje y para las más delicadas la reciente versión "infalible" que circula por el mercado cosmético.

Para unas pocas como yo, a ratos, algo tan básico y vital como dormir de vez en cuando una cuaaaaaaaantas horas del tirón. (Muy necesarias después de unos cuantos kilómetros en coche bajo sol, lluvia y granizo).

Hoy dicen que tengo cara de niña buena, de cliente paciente incluso.
Mejor no hablar de ciertas cosas: el secreto es a veces dormir. Y nunca, jamás ... dejar de soñar.

Monday, October 13, 2008

Sobre lo espontáneo y/o ... lo racional

Con todo mi cariño a mi amiga Ch., de quien cuando conocí su nombre me resultó tan raro como con el tiempo este cariño que se ha ido forjando sin querer pero sin dejar de alimentar.

Sobre cómo actuar... si espontánea o racionalmente. El río viaja, no deja de fluir nunca... ¡Qué suerte tiene que no tiene capacidad para preguntarse cómo ni por qué lo hace"... Libre albedrío le dicen ... madre mía! Es verdaderamente libre? o esclavo?



El ciempiés bailarín del libro: "La vida viene a cuento" de Jaume Soler y María Mercè Conangla (Edit. Integral)

Había una vez un ciempiés que era un gran bailarín. Cuando bailaba todos los animales se reunían para admirarlo porque su habilidad era impresionante. Pero había uno de los animales al que no le gustaba que el ciempiés bailase. Era el sapo.

El sapo envidiaba al ciempiés. Así que pensó qué podía hacer para que éste dejara de bailar y, evidentemente, no generara tanta admiración. Una posibilidad habría sido decirle al ciempiés que no le gustaba su danza o que él bailaba mucho mejor. Pero nada de esto era cierto. Así que invirtió su energía en preparar un plan diabólico. Después de pensar la mejor estrategia para conseguirlo, mandó por correo la siguiente carta al ciempiés:

- ¡Ah, incomparable ciempiés! Soy un gran admirador de tu danza refinada. Me gustaría que me enseñases a bailar. ¿Levantas primero el pie izquierdo número 28 y a continuación el pie derecho número 91? O bien ¿empiezas levantando el pie izquierdo número 17 y antes de levantar el pie izquierdo número 91?. Espero impaciente tu respuesta. Te saluda, atentamente, el sapo.

Cuando el ciempiés leyó la carta, empezó a pensar qué era exactamente lo que hacía cuando bailaba. ¿Qué pierna levantaba primero? ¿Cuál después?.
¿Y que creéis que sucedió? Pues que el ciempiés no volvió a bailar jamás porque esto es exactamente lo que pasa cuando la imaginación y la espontaneidad son ahogadas por la racionalización y el exceso de control. "

Friday, October 10, 2008

Resonante, sí señor!

Me encanta escuchar reír a los chicos en el Hospital, en vísperas del último día de la semana.
Da igual que haya salido el sol, llueve o truene.

Ellos ríen con ganas. Con la boca abierta de par en par, como quien dice a los gritos "ES VIEEEERNEEEEEEEEEEEEEES"

Buen fin de semana!
A ver qué tal por los madriles. Muchos brazos de amigas me esperan ... ¡ qué ilusión!

Thursday, October 09, 2008

Inevitable


Llueve en Málaga... y como de costumbre me encanta ver llover. Y me resulta imposible dejar de tararear ... "esta tarde vi shover, vi gente correr y no estabas túuuuu"

Creo que lo hago desde que tengo uso de razón. Y se lo he transmitido a la gorda ¡por la genética de la imitación!

Diccionario otra vez...

Ayer escuché que decían: "todo se paga en esta vida", o se cobra. Y me pidieron que apuntara unas notas sobre el tema.
Hoy decidí que para escribir en esta pizarra virtual iba a buscar una base más sólida. Para que fuera una fuente sensata la que hablara y no yo.

La RAE lo expresa así:

pagar.
(Del lat. pacāre, apaciguar, calmar, satisfacer).
1. tr. Dicho de una persona: Dar a otra, o satisfacer, lo que le debe.
2. tr. Dicho de los géneros que se introducen: Dar derechos.
3. tr. Satisfacer el delito, falta o yerro por medio de la pena correspondiente.
4. tr. Corresponder al afecto, cariño u otro beneficio.
5. prnl. Prendarse, aficionarse.
6. prnl. Ufanarse de algo, hacer estimación de ello.

MORF. part. irreg. coloq. p. us. pago y reg. pagado.
a luego ~.
1. loc. adv. al contado.

estamos pagados.
1. expr. U. para dar a entender que se corresponde por una parte a lo que se merece de otra.

~la doble.
1. loc. verb. Recibir agravado el castigo que se merecía, por haberlo rehuido la primera vez.

~la, o ~las el culpable.
1. locs. verbs. coloqs. Sufrir su condigno castigo o la venganza de que se hizo más o menos merecedor. U. m. c. amenaza. Me la pagarás. Me las has de pagar.



A mí me encantaría resumirlo en dos cosas ¿inevitables? "amor con amor se paga", y ... dolor con dolor ¿se paga?
Un plus: "Sonrisas con sonrisa se pagan : - )"

Últimamente hay gente a mi alrededor que se ha destapado por algunas razones y van regalando "smiles" por los pasillos. Y es tan bonito ver a la gente sonreír... algunos compañeros van a darles hermanitos a sus retoños, otros han conseguido una renovación del contrato, otros se sorprenden por envíos postales.

A mí me dieron un regalo el otro día. Un dije para una pulsera, de las que se van adornando con el tiempo según las emociones y los momentos de la vida, como la caja de Pandora. La colección la verdad no podría tener mejor nombre.
El regalo no me lo esperaba, me encantó y ... regalé una sonrisa. Me acordé de que alguien el otro día hablaba de los regalos inesperados en la vida, de las cosas que suceden aunque no las esperemos. Como una propina, que es grato recibir por sorpresa y reconforta como vivir sin expectativas.
Los regalos que nos hacen tambalear son esas pocas cosas que el día menos pensado nos llegan sin esperar y nos desconciertan y nos encantan, un poco de cada verbo... y entonces, entonces miramos el regalo y no sabemos qué decir porque a veces a las cosas que nos pasan por dentro no podemos ponerles palabras; y por eso elegimos sonreír por fuera.

Mi hija se enoja mucho conmigo. Pero no le dura mucho... detrás siempre se le empieza a dibujar una muy pequeña pero aunque ella insiste para que el labio inferior no la tracione pocas veces lo consigue. No quiere ceder, se resiste a abrir la compuerta para cambiar de sensación de un momento a otro. Y entonces yo que ya la conozco un poco la pellizco justo debajo de una costilla - porque se que no le gusta nada - para que la suelte, la deje salir de una vez y ¡por fin! explote libremente su risa. Se la veo en la boca y en los ojos, y me desarmo.

Es como eso de las puertas y las ventanas que también dice la gente por ahí. Algo así como que cierres una puerta porque si no la corriente te impedirá abrir una ventana.
Dicho sea de paso porque es curioso ... trabajo en una organización que se jacta de decir que es "de puertas abiertas" y sin embargo me han pedido que le compre un hermético control de accesos. Está lleno de ventanas pero muchos me tienen manía porque soy la responsable de que se queden bien cerraditas. Lo haré porque no se me da del todo mal acatar órdenes y llevar a cabo proyectos.
Un consejo: No te lo apliques a tu vida. Lo de las puertas cuando sea necesario sí, pero deja que corra el aire... ¡ y respiraaaaaaaaaaaaa!. Da igual si más allá hay ventanas, tragaluces u ojos de buey.
- Una pequeña certeza: nunca he visto un túnel detrás de una puerta cerrada. Tú?

Wednesday, October 08, 2008

Yo lo soy (*), tú lo eres?


A veces se suele escuchar por ahí que "el tiempo lo cura todo", que es cuestión de que pase el tiempo porque en un año, dos, un lustro como máximo tendremos las cosas solucionadas. O al menos encauzadas. Es curioso cómo tendemos a pretender que como el buen vino que llegado un determinado momento se añeja, las cosas se enderecen por sí solas.
GRRRR... sonido de error, como cuando fallás en los juegos electrónicos. Aunque el mensaje nos diga "Seguí participando", "Intentalo de nuevo".
A lo mejor es en ese sonido donde radica el secreto que no vemos. O el error que no asumimos.

Tendemos a creer que es el tiempo, el cielo, el calendario el que actuará por nosotros y mientras tanto nos resignamos a aguantar el tirón; nos decimos "hasta que el cuerpo aguante". No somos capaces, o no queremos serlo, de ver que tenemos que ser nosotros los que decidamos. Tanto por sí como por no. Para arrancar o frenar. Pero para abandonar el punto muerto, o la elección de de que el coche lo lleve otro porque además de ser co-pilotos a veces nos toca decir "venga, ahora lo voy a llevar un ratito yo; porque me apetece, porque es necesario, porque por esta vez me toca, porque es el auto y la carrera de mi vida".


Además, en las partidas no hay más jugadores que los que estamos sentados frente a frente; el tiempo que corre y en la mesa nada más que las cartas que se han repartido una vez cortado el mazo. Ya pasados los quince años sabemos que no siempre se consigue pócker de ases. Pero gracias a la teoría de los juegos sabemos que unas pocas veces se barajan esas posibilidades. (Y algunas otras en cambio, renegamos hasta por tener que sentarnos a jugar).

La vida es como un cuaderno en blanco. Con páginas que se estrenan cuando suena el despertador. En mi caso a las 06:45 am de lunes a viernes. ¡Y con lo que a mí me gusta dormir!.
Lo compramos o mejor dicho ¡nos lo regalan! el día que nacemos. Puede ser de anillas o encuadernado, con renglones o cuadrículas, de tapa blanda o dura pero ¿a que siempre viene con las páginas vacías?.

Últimamente tengo preguntas. Muchas. Y poca capacidad de respuesta, de clarividencia.
Algunas, unos pocos días audaces ; - ) atino a empezar a responderlas cuando enciendo la luz y veo, aun dormida, mi reflejo al lavarme los dientes o al hacer ese gesto tan mío en el pelo que sólo a veces soy capaz de reconocer, siempre frente al espejo.
Pero no estoy sola porque veo que los otros también las tienen. Y que también son muchas. Pero ¿certezas? Hmmm. Pocas, y cada vez menos.

Anoche alguien me dijo - ¿Cómo te ves dentro de cinco años? Y añadió: - A lo mejor entonces tendremos respuestas...
Mis ojos respondieron sin mencionar ni un monosílabo. - No tengo la menor idea.
Al segundo casi, una sonrisa me devolvió una certeza simpática: - Tu hija tendrá por estas fechas unos... ¿nueve años?.
Sonreí y asentí: - Eso sí que es una respuesta inteligente, y una de las pocas certezas de esta noche; y de esta vida.
Era hora de dormir. Así que besito en la frente y a dormir como los niños...
(¡Cómo me gustaría a ratos sentirme niña otra vez! ¡ Cómo echo de menos los abrazos de mi madre! ¡Cómo me gusta abrazar a mi hija, enredarla, no soltarla... aunque le fastidie y me diga - ¡quítateeee mamaaaa...!)

Al final de cada día pretendo tener un regalo barato, pero a la vez carísimo: un abrazo. Largo largo y fuerte fuerte ... por eso sigo creyendo que deberíamos tener el doble de largo de brazos... Es injusto que no sea así. Y después dicen por ahí que "el tamaño no importa". El de los brazos sí. Muchísimo.

Esta mañana venía escuchando detenidamente "Eres tooonto" ... y pensaba que definitivamente tengo que aplicármelo.Si no soy capaz de ver la vida de esa manera.

Hoy era muy temprano. Demasiado. Las sábanas y la almohada se habían peleado contra mí y me enroscaban para que no tocara el suelo... aunque creo que ellas saben mejor que yo que no voy a tocar más fondo... porque es difícil traspasar determinadas profundidades. Después de un rato de remolonear tuve que levantarme. Era un situación límite.

A pesar del atasco, de una sonrisa tonta matizada con algunas lágrimas y muchas dudas que llenan mis páginas porque no se si dar la vuelta, arrancarlas, mamarrachearlas o comprar un estuche de lápices nuevos para estrenarlas ... esta mañana después de mucho tiempo he podido mirar, y ver, unos pocos colores rosados que decían que estaba amaneciendo.
Mi coche es una nave de sensaciones, un refugio discreto, el confidente perfecto. Cuando cierro la puerta y siento ese ruido a hermetismo que sella siento que estoy a salvo.
Amanecía en Málaga. Una mirada hacia un ángulo diferente - por culpa de una maniobra tan inesperada como necesaria - dejó ver que hoy la ciudad, sobre la catedral, se teñía de colores suaves y que unos pocos más atrevidos pujaban por salir desde más al fondo. A ésos no los pude ver pero imagino que tarde o temprano saldrían... En definitiva como otras tantas cosas del baúl de la vida.

Hoy después de más de dos años y medio he sido capaz de ver una Málaga diferente. (Y sin gafas).Sentí que tiene el mar, el olor a sal... y algunos amaneceres bonitos como las sonrisas, y los abrazos.

Que tengas un lindo día. Te lo deseo desde el fondo de mi corazón. Mi deseo de hoy. Como se dice en la feria del libro: Del autor al lector.

En cuanto a mañana ... de mañana no tengo idea ni se despertaré. Puntualmente quiero decir ;- )

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(*) N del A: Eres tonto, salir a la calle sin la tontería ...

Esta historia que te cuento es como un grito
Una voz desesperada que grita pidiendo auxilio
Auxilio por no ver nada que me llene en el camino
Auxilio por ver que hay mucha falta de cariño

Me paro y me pregunto por qué no vives
Rodeado de mas verdad y buscando desequilibrio
Que te llene de valor y que te quite del suicidio
No tener que depender para sentirte mas querido

Usando menos el coco y un poquito mas la piel
Ya que somos lo que somos y si no lo quieres ver
Eres tonto!
Si no te gustas es que no estás vivo
Eres tonto!
Pero eso es algo que nació contigo

Y mañana al despertar, saltar de la cama
Luchar tu mañana, mirar a la cara
Que no eres nada

Eres tonto!
Salir a la calle sin la tonteria
Sacando de dentro entera tu vida
Entera tu vida

Parece que esta de moda ir de tontito
Aparentar ser la persona que siempre tu habias querido
¿Por qué no te quieres aunque sea solo un poquito?
¿Por qué no eres tu mismo y no algo parecido?

Usando menos el coco y un poquito mas la piel
Ya que somos lo que somos y si no lo quieres ver
Eres tonto!
Si no te gustas es que no estás vivo
Eres tonto!
Pero eso es algo que nació contigo

Y mañana al despertar, saltar de la cama
Luchar tu mañana, mirar a la cara
Que no eres nada

Eres tonto!
Salir a la calle sin la tonteria
Sacando de dentro entera tu vida
Entera tu vida

Ehh!

Eres tonto!
Y mañana al despertar, saltar de la cama
Luchar tu mañana, mirar a la cara
Que no eres nada

Eres tonto!
Salir a la calle sin la tonteria
Sacando de dentro entera tu vida
Entera tu vida

Tuesday, October 07, 2008

Dos brazos muy largos lo llenarían todo ...?

Esta mañana venía escuchando la radio. Una canción vieja ... que no se por qué cuando la escucho me suena a "tabaco" y "pulmones" pero habla de otra clase de contaminación.
Me acordé de repente de una conversación que tuve ayer. Las palabras nos acercan otras realidades, otras circunstancias pero en definitiva casi siempre existe alguna que otra semejanza.
Resumiendo: le pasan cosas - por el corazón - a la vida de todas las personas.

A veces lisa y llanamente no procede. Quedaría feo como escribir fuera del margen pero un abrazo a tiempo a veces podría sustituir ¡tantas! palabras. Uff! y al teléfono ... al teléfono ni siquiera se llega a la mitad de lo que uno pretende transmitir, porque como pocos (*) se atreven a decir "no se le ve la cara a la persona cuando habla", y simplemente eso a veces llena el momento incluso sin que medien palabras.
Me pregunto: - ¿para qué esta carrera para crear tantas nuevas tecnologías?

A veces las personas con sus palabras intentan vaciarse, a pequeños chorros, como quien deja rodar a propósito el vaso justo hasta el borde exacto de la mesa, el vértice, el que hace esquina con el otro borde. Para que desde ahí se derrame a pequeños sorbos, poco a poco cayendo la verdad mientras va mojando un poco fuera, y tal vez secando otro poco dentro.

La canción decía: - "Contamíname, mézclate conmigo, que bajo mi ala tendrás abrigo"-.
A veces deberíamos mirarnos al espejo y decírnoslo a nosotros mismos.

Siempre pensé que la creación del ser humano era perfecta. Una verdadera obra maestra. Un soplo de inspiración conseguido hasta el más mínimo detalle.
Pero desde hace un tiempo pienso que es casi perfecta... (Nos tendrían que haber creado a imagen y semejanza, pero con el doble de extensión de brazos para poder cerrar los ojos y abrazarnos fuerte, protegernos y contenernos solos, dándonos cada vez que fuera necesario, un abrazo a nosotros mismos).

Un abrazo puede a veces sellar un proceso preciso en una cura. El de sanación parece ser de más larga estancia "cuore-hospitalaria".

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(*) N del A: pocos pero algunos lo hacen ...

Constantes (*)

A veces hay personas que te conocen tanto que sin decirlo saben, de memoria, hasta cómo y cuándo late tu pulso. El mío se suele calzar justo en 10 - 6.
Resulta peligroso a veces, ésos que te conocen y cómo lo saben casi todo de uno. Pero mirando hacia atrás te das cuenta de que no se puede vivir de otra manera que no sea entregándose al cien por cien, aunque ahora lo que toca es hacer trazos hacia delante con lápices sin buena punta y sin posibilidad de borrar nada del cuaderno de la vida.

La entrega no es entrega si uno no es capaz de abrir la mano con ganas, aunque el miedo se te dibuje en los ojos y se perciba en el nudo que luego la saliva debe disolver del centro de tu garganta. Es casi casi como cuando nos piden, primero que nos desabrochemos los botones de la muñeca, que subamos la manga suavemente, que extendamos el brazo y aflojemos la mano - no, no, así no... más extendido y más abierta, no aprietes, afloja la tensión de los dedos - que nos relajemos y entonces... entonces ya no escuchamos nada porque es el frío del estetoscopio el que nos hace reaccionar; y a la vez sentir que permanecemos vivos.

El pulso late. El corazón también. Aunque muchas veces no seamos conscientes.

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(*) N del A: En términos de la RAE qué significan y representan las constantes en jerga hospitalaria

1. f. pl. Med. Conjunto de datos relativos a la composición y a las funciones del organismo, como la concentración de glucosa y de urea en la sangre, el grado de acidez del suero sanguíneo, la tensión arterial, etc., cuyos valores deben mantenerse dentro de ciertos límites para el mantenimiento de las condiciones fisiológicas normales.

Monday, October 06, 2008

Mi borrador virtual


o ... Tiritas

A menudo cuando atino a escribir frases sueltas, como quien suelta amarras, siento como en "Anatomía de Grey" - y sí, serán vicios por trabajar en un hospital - que el guionista tiene la necesidad de sacar pensamientos que tiene enganchados como la sangre a las heridas. A veces es necesario ese proceso doloroso - ag uf nooo - de tirar un poco de la gasa para arrancarla; otras nos apañamos para mojarla un poco con suero ... incluso puede valer cerrar los ojos y tirar rápido pero sea como sea para sacar la sangre del todo hay que hacer un proceso previo. La cicatrización es otra clase de proceso. Y viene mucho más tarde.

Yo no tengo las frases hechas de ese guionista. Tengo las mías; a veces las musas fallan pero creo que siempre prescindiré del apuntador que me de sus propias notas. En esta pizarra virtual se dibujan las mías. A teclado, pero el trazo es mío. Unos días aporreo cada tecla; otros me da la sensación de que las acaricio.



A veces sentimos que no somos capaces de sonreír. Nos da la sensación de que ya no tenemos sonrisas dentro. Las lágrimas ganan partidas porque son capaces hasta de colarse despacito, silenciosas, simplemente resbalando.
Pero otras veces... simplemente cuando unos ojos miran y te sonríen sin que aún la orden del cerebro haya bajado al rictus ... es cuando inconscientemente tu boca dibuja sonrisas. De niños. Espontáneas, abiertas, cándidas... imposibles de contabilizar en número.

Pasa pocas veces. Pero cuando pasa no hacen falta espejos para que sean palpables.
"Gracias" es una palabra maravillosa. Me pregunto si los labios son capaces de dibujar cada letra y articular esa palabra (Gracias), con una sonrisa y nada más, a esos ojos sonrientes culpables, a ratos, de cierta clase de transformación.
Decirlo de palabra puede quitar un poco de encanto, y echar a perder la magia. Y entonces dejarían de jugar los ojos para entrar como suplentes llamados a servicio los oídos y entonces ... entonces ya la cosa puede que empezara a complicarse... porque la palabra es fuente de malentendidos (*).


(*) N de A: como bien dijo Saint Exupéry en su magistral Principito.

Wednesday, October 01, 2008

Libre de cargas? Quién?

Cada vez más me da sensación de que haber decidido ponerme a escribir es un camino de ida, y con semáforos incandescentes que me encienden deliberadamente mis seres queridos; a veces me siento como en esa peli que protagonizara Sandra Bullock que consistía en no bajar de determinada velocidad porque entonces ella, y unos cuantos más de los que era - inconscientemente y por "casualidad" responsable por un día que podía ser el último... -, corrían peligro y podían vivir o morir.

Escribir ha resultado ser, sin darme cuenta, otra de las responsabilidades que he asumido en la vida. Y por ello me debo a muchas personas que dicen, piden insistentemente que escriba, que no deje de hacerlo, que no puedo dejar de hacerlo porque resultaría una traición.
El lector tiene derechos, más derechos que los que tiene el autor, dicen... pero no hay derecho - porque no quiero asumirlo -a que utilicen palabras que resultan dardos peligrosos para el autor. Pocas veces sucede pero cuando sucede, el proceso de retroalimentación puede resultar dañino, porque las palabras son armas peligrosas. Tanto como las de fuego.

Hay palabras que no puedo escuchar, porque inconscientemente me las aplico, independientemente de que no las merezca. Algunas son: culpa, decepción, traición, desilusión...

No quiero aceptarlas porque no puedo permitírmelas. Eso me condenaría a vivir enroscada al pasado, a no tener la fuerza siquiera para ponerle la llave de contacto de arranque al día a día, cuando me incorporo de la cama y los pies todavía desnudos tocan el suelo. No puedo hacerlo. No porque esté obsesivamente apegada a la vida, aunque tampoco crea en la teoría de alguien que creció bastante cercano a mí que pensaba que pasados sus treinta y cinco años viviría una vida de "plus" porque pensaba que el destino le había sentenciado a una decena pasado el cuarto de siglo. Aunque no tenga razones ni me sobran motivos, de momento, al menos, sólo existe uno. Pero vale más que su peso en oro: 15 kilos creo yo, porque no suele tener nunca apetito y con ella la báscula pocas veces engaña.

Sencillamente... al mirar cada mañana por el espejo retrovisor soy consciente, aunque un poco dormida aún, de que me debo íntegramente a la persona maravillosa que va sentada en el asiento de atrás. Entre dormida y enfadada por las rutinas presurosas que se manchan con bigotes de leche blanca y bolitas de cereales de cola-cao está ahí y no falla nunca como "co-piloto". Tiene asumidas las funciones básicas de: ponte el cinturón, al volante las dos manos, hoy no pones la radio? mientras vamos camino del aula matinal antes de mi trabajo.

El otro día un bloggero amigo hablaba de co-pilotos en la vida. No se si para él vale que el mío vaya sentado en el asiento de atrás. Supongo que sí porque él también tiene hijos... y cargas.



Hoy he recibido una carta. De las de sello, sobre y a mano alzada. La esperaba con ansias de modo que no la leí, la devoré. El final sencillamente era maravilloso. Me decía algo así como "V, en la próxima carta que me escribas podrías ir superando lo que ya se ha quedado atrás..., háblame de sucesos nuevos aunque no me cambies los protagonistas..." Añadía algo que yo interpreté como que los sucesos duros en los periódicos manchan con letras color rojo sangre los titulares de las portadas, pero conforme pasan los días las noticias son otras...

Supongo que lo intentaré. Últimamente mis noches están llenas de libros, y extrapolándolo a un plano más literario de momento sólo leo los folios escritos por Paul Auster rodados hacia adelante. Esta mañana he aparcado un poco mal, como de costumbre, pero sólo hice una maniobra con la marcha atrás.
Supongo que venga lo que venga, mi mirada será acertada sólo si soy capaz de mirar como si de carteles indicadores azules de la autovía se tratara. Sólo se ven si se miran mientras vamos avanzando. Y eso es, de momento como siempre ha sido: Hacia delante.

Tuesday, September 30, 2008

Falta de gafas?

A lo mejor el milagro consiste en apreciar la cotidianeidad. Pero últimamente, si es que alguna vez lo he sido, no soy capaz.

Ayer por la tarde conversaba accidentalmente con una vecina, intentando averiguar qué es vivir? y ... vivir feliz? Acordamos una cosa solamente: Que para ser feliz no alcanza con conformarse, hay que buscar más...

Ayer a la noche jugábamos a ver quién se comía más rápido la manzana: si mi hija, el pájaro o yo. Para ellos era el postre, para mí mi cena. (Últimamente como no puedo pasar de muchas cosas al menos me tomo el atrevimiento de pasar de hacerme de cenar. Como no puedo decir "A la mierda" con algunas cosas, me lo permito con otras).

Con la manzana y la carrera me reí mucho. Bastante. Pero no puedo llamar a eso ser feliz. Definitivamente no. Tiene que haber más, otra clase de cosas...

Monday, September 29, 2008

No quiero perder la fe ...

pero hubo épocas en las que me resultaba más fácil escuchar a Jorge Drexler con un poco más de optimismo que en estos días, cuando canta y dice ... "Y que sea, lo que sea".

Últimamente lo tengo en el auto pero por más que lo escucho poco le creo.

Entonces no era resignación. No, nada que ver. Digamos que era fe ciega.

Ahora debo tener, en cambio, unas gafas demasiado graduadas para poder creerle.
Serán por eso las náuseas de estos últimos días, meses...( Habrá que pasar por una óptica para ajustar el desvío).

Thursday, September 18, 2008

La palabra del día: Confianza

"Da un simple paso con confianza y las cosas empezarán a suceder. Pero un simple paso con confianza es el mayor y más arduo viaje: el simple paso desde la duda hacia la confianza, es muy grande. Un día u otro, uno ha de darlo, porque la duda promete, pero nunca cumple. Solamente promete y lo hace con muchísima claridad. La confianza nunca promete, pero una vez que entras en ella, todo aquello que siempre has deseado y soñado comienza a cumplirse" Osho

Thursday, September 11, 2008

Surprise!

Estoy de vacaciones pero como trabajo en un hospital y hoy vino al mundo una nueva personita he venido a conocerla.
¡Qué maravilla! Me esperaba en mi despacho un trozo de tarta de chocolate (hmmmm) y un libro de alguien que me tiene Fe de que algún día tal vez seré capaz de escribir una novela.

Gracias por los detalles.
La vida es un detalle.
Ya va siendo hora que a los treinta y ocho años me vaya haciendo eco de ello.

Mañana es mi cumple, por si no lo recordabas.

PD
No está mal que hoy nazcan muchas personas. Todos recordamos el 11 S

Tuesday, August 26, 2008

Días de playa

El otro día recordaba, ignoro por qué, que alguna vez me dijeron que "pareja" viene de "par". Obvio porque es el prefijo y muchas veces pensé que la pareja para la vida debía ser el prefijo y el sufijo.
Muchas veces imaginé que de "a par" se camina en la playa, se mira una puesta de sol, se lee un libro - aunque no a la vez sino bajo la contraseña "cuando lo acabo te lo presto". Pensé, pensé, pensé pero pocas veces hice esas cosas. Demasiado pocas, o incluso tarde.
Hoy me doy cuenta que a pesar de los "pre" y los "su" en la vida no hay cosas fijas.
Y que es muy doloroso aprender a vivir con esas sensaciones.

Un amigo llama a algunas cosas "señas de identidad" para denominar a qué es lo que une a las parejas.
Un ring y corta cuando ella llega a trabajar, para que él se entere que está sana y salva, después de 80 km de carretera . Para otras que el primer gin tonic de la noche se lo pida él.
Tradiciones.

Nadie me dijo cuando el amor cambia de formas y muta a cariño, a ternura pero que cuando ya no hay pareja dónde van a parar esas señas ni por qué uno se siente perdido, sin rumbo...
Un cobarde simplificador de las relaciones humanas decía el otro día en la playa una tremenda estupidez: que la pasión muere al tercer año y que eso es ¿culpa? de todos los fracasos. Me tocó escucharlo. Me pregunté por qué no pasaba justo una moto de agua para impedírmelo.
Me hubiera gustado gritarle ¡embustero! pero se me hizo un nudo en la garganta.

Thursday, August 14, 2008

Asuntos internos

A veces me da la sensación de tener algunas asignaturas pendientes en la vida.
Algunas que marcaron. Precisamente, tal vez, por no estar cumplidas. O como me gusta a mí, tachadas de la lista.

Tengo el presentimiento de que debería comprar un cuaderno de notas. Para estrenar en el verano, en vacaciones y empezar a anotar algunos de esos asuntos pendientes.

Dicen que es larga la senda de la vida... deseo que algunos días unas pocas "chinas" determinen mi camino: qué hacer, qué buscar, qué desechar...

Viviendo en los tiempos que vivo, aunque no me lo crea de momento tal vez la vida me tenga reservadas algunas "grandes esperanzas".
Algunos apuntes, algunas notas tomadas a mano alzada puede que nos hagan echar unas risas si alguna vez las leyéramos de "a dos".

Creo que lo compraré. Al cuaderno digo. El destino... ése está echado.
De momento siento que está echado a dormir la siesta. Será el verano? Será el calor? Tal vez un poco de cada uno.

Tuesday, August 12, 2008

Pasado, presente, futuro

A veces nos aferramos al pasado de tal manera que no tenemos con qué abrazar el presente. Jan Glidewell

Monday, August 11, 2008

Bien puestas




Si una puesta calmara el alma, cuántas una no se regalaría a uno mismo, y al "resto del mundo"?

Si el amor como el de El Principitosirviera para sanar heridas, fueran del calibre que fueran, quién acaso no conservaría a "su rosa" bajo un cristal? Pero sería ese el camino? O mejor sería dejar a "tu flor" a la intemperie para que se fortalezca por el rocío, el sol y las caricias de la vida, porque pensándolo bien vino a esta vida con espinas para defenderse. Esta vida que tiene sus "más" y sus "menos".

Una rosa tiene espinas, perfume y color. Le han sido puestas.
Las cosas puestas. Bien puestas. Ese mundo añoro yo...

Veinte sinrazones

Dicen que "quien busca, encuentra".

Yo me siento perdida. Extraviada. Y no me importaría en absoluto quedar exhausta después de tanto buscar, al encontrar ... aunque por el momento no sepa el motivo.
Busco la satisfacción del encuentro, un café de por medio, una mesa enclenque, azúcares con frases, un libro sin prisas. Una espera sin relojes.


Disfrutaré del camino, hasta que llegue el momento del reencuentro.
Se que llegará.
El corazón no miente.