No me gustaría pero ... no puedo evitar que cuando regalo algo, por más nimio, pequeño o bien, por sencilísimo que sea, no me den las gracias.
Ya se, puede que a la gente se le olvide pero a mí, me jode. Las cosas como son.
Hace años un compañero de mi trabajo en Baires decía que su madre de chico le decía "Gracias es una palabra que si de pronto dejamos de decir, un día nos daremos cuenta de que se ha borrado definitivamente de nuestro vocabulario. Y claro, hay que evitarlo. "
Yo creo que Carlos debe habérselo transferido a sus hijos. Lo doy por hecho, porque, como suele decirse "algo le conozco".
Recuerdo que hace ya más de 2 años le enseñé a mi hija el valor de la gratitud. Aprendió a decir "Asia". Pero lejos de ser un continente en su media lengua al añito y medio, ella quería ser agradecida.
Hoy le sale instintivamente. Hasta dormida incluso, cuando tirita de frío y alguno de sus "creadores" nos acercamos a taparla.
Da gusto contemplar una obra así.
- ¡Y sí! Orgullo de madre, por qué? pasa algo? Ah!...
Tuesday, January 23, 2007
Monday, January 22, 2007
Diferencias de a dos
Supongo que cada pareja es única e irrepetible. Y que como tal, la unen gestos únicos e irrepetibles.
Supongo también que algunos de ellos son inconscientes, o que con el tiempo han resultado repetitivos y se han vuelto imperceptibles estando dentro del par de dos, pero imagino que alguna vez habrán surgido de la espontaneidad. O de la casualidad, por qué no?
El hecho es que desde la avería ando sin coche, mi propio coche. Y así seguiré hasta nuevo aviso del seguro, del concesionario, o quién sabe de quién.
La cosa es que desde hace unas semanas yo voy de "okupa" en el auto de un compañero. Y no se si es porque voy especialmente dormida cada mañana en esos viajes, mientras él conduce o porque no tiene que ver con mi relación, pero inevitablemente cada mañana me sorprendo cuando en su teléfono suena una llamada perdida, y cortan.
Yo debo poner cara de "¿otra vez una llamada equivocada?"; porque escucho a mi compañero que entre paciente y resignado me dice - Es "A", que ya ha llegado a su trabajo. Sana y salva, después de la carretera ...
No se si es porque los que nos sometemos a más de 50 kilómetros de carretera a diario sabemos del peligro al que cada día nos enfrentamos casi sin quererlo reconocer, o por simple tradición de la pareja.
A lo mejor es una mezcla de un poco de cada cosa. Pero yo sigo sosteniendo que eso es parte de una historia de a dos, y que todos debemos tener esos gestos únicos e irrepetibles que nos hacen ser dos. Dos "así", pero no "asá". Aunque no se si acaso nos damos cuenta, o sabríamos identificarlos sin tener un co-piloto que nos los haga recordar cotidianamente.
Supongo también que algunos de ellos son inconscientes, o que con el tiempo han resultado repetitivos y se han vuelto imperceptibles estando dentro del par de dos, pero imagino que alguna vez habrán surgido de la espontaneidad. O de la casualidad, por qué no?
El hecho es que desde la avería ando sin coche, mi propio coche. Y así seguiré hasta nuevo aviso del seguro, del concesionario, o quién sabe de quién.
La cosa es que desde hace unas semanas yo voy de "okupa" en el auto de un compañero. Y no se si es porque voy especialmente dormida cada mañana en esos viajes, mientras él conduce o porque no tiene que ver con mi relación, pero inevitablemente cada mañana me sorprendo cuando en su teléfono suena una llamada perdida, y cortan.
Yo debo poner cara de "¿otra vez una llamada equivocada?"; porque escucho a mi compañero que entre paciente y resignado me dice - Es "A", que ya ha llegado a su trabajo. Sana y salva, después de la carretera ...
No se si es porque los que nos sometemos a más de 50 kilómetros de carretera a diario sabemos del peligro al que cada día nos enfrentamos casi sin quererlo reconocer, o por simple tradición de la pareja.
A lo mejor es una mezcla de un poco de cada cosa. Pero yo sigo sosteniendo que eso es parte de una historia de a dos, y que todos debemos tener esos gestos únicos e irrepetibles que nos hacen ser dos. Dos "así", pero no "asá". Aunque no se si acaso nos damos cuenta, o sabríamos identificarlos sin tener un co-piloto que nos los haga recordar cotidianamente.
Oído al pasar II
Tal como acordé la semana pasada esta sesión será de otr@s. Aunque la que escriba sea yo, en su representación.
No es mío, no. Pero la ocurrencia es buena ...
Comenté el otro día que hay que tener mucho cuidado con los pantalones vaqueros de talle bajo. Sí, los que están de moda ahora.
- Por qué? dijo alguien.
- Porque son un poco peligrosos, respondí sin dar más detalles.
Segundos después, y con risas de por medio, asintió. - Ah, ya se por qué ... porque se escapa el albañil que tod@s llevamos dentro ; - )
No es mío, no. Pero la ocurrencia es buena ...
Comenté el otro día que hay que tener mucho cuidado con los pantalones vaqueros de talle bajo. Sí, los que están de moda ahora.
- Por qué? dijo alguien.
- Porque son un poco peligrosos, respondí sin dar más detalles.
Segundos después, y con risas de por medio, asintió. - Ah, ya se por qué ... porque se escapa el albañil que tod@s llevamos dentro ; - )
Friday, January 19, 2007
Encadenados noooo
Lo tengo que decir.
Me gusta cada vez menos eso de las cadenas de textos que te mandan.
Que si te lo devuelve un amigo, te quieren poco. Que si dos, te quieren más o menos. Que si más de diez, eres el mejor amig@ del mundo.
Pero hoy me mandaron uno cuya moraleja me gustó.
Por supuesto que no lo he devuelto pero la moraleja sí la voy a hacer circular. Aunque en este foro.
"Siempre recuerda....cuando la vida te de limones, pide tequila y sal y me invitas".
PST! Claro que quiero a la persona que me lo envió pero paso olímpicamente de responderlo.
Me gusta cada vez menos eso de las cadenas de textos que te mandan.
Que si te lo devuelve un amigo, te quieren poco. Que si dos, te quieren más o menos. Que si más de diez, eres el mejor amig@ del mundo.
Pero hoy me mandaron uno cuya moraleja me gustó.
Por supuesto que no lo he devuelto pero la moraleja sí la voy a hacer circular. Aunque en este foro.
"Siempre recuerda....cuando la vida te de limones, pide tequila y sal y me invitas".
PST! Claro que quiero a la persona que me lo envió pero paso olímpicamente de responderlo.
Cariños desmedidos
Yo no se muy bien porqué un@ tiene apego a las cosas.
A un bolígrafo, a un jean, a un reloj...
Tampoco se por qué justo las cosas a las que un@ tiene apego y ese cariño sin mesura, son las que desaparecen así de repente, sin previo aviso.
Aunque pensándolo bien, a lo mejor no desaparecen. Tal vez simplemente, jugando como niños, se esconden por ahí. Para despistar. Pero como vivimos en el constante ajetreo del día a día, si no somos capaces de apreciar el amanecer, ¿cómo vamos a verlas aun tropezando con ellas?
Este diciembre, mi mejor regalo de Navidad fue un instante. Minutos antes de salir a cenar encontré un bolígrafo (supuestamente extraviado) en un bolsillo de una cazadora. Justo justo la que elegí ponerme para salir de casa. Por casualidad, o por el frío tal vez, se me ocurrió poner las manos en los bolsillos.
¡Eureka! No puedo explicar lo que sentí. Había desaparecido en junio, en Madrid, durante una sesión de trabajo formativa.
Me di cuenta de la pérdida en el aeropuerto. Y desde Málaga, hice de todo para conseguirlo: Llamé a Seguridad, puse una nota de objetos perdidos en el centro de formación, envié un correo masivo a todos los asistentes. Alegué apego emocional, a pesar de que el boli costaba un dineral (pero no podía demostrar el impulso material en esa ocasión porque entonces no iba a aparecer).
Ni caso. Brilló por su ausencia.
Claro, si todo ese tiempo vivía dentro de mi propia casa. Agazapado en mi propio armario, el que abro y cierro – bueno, a veces – todos los días.
Ahora, lo miro. Y sonrío. Me pregunto cómo pudo, el cretino, jugarme esa mala pasada.
¿Será acaso celos porque últimamente me dedico mucho al ordenador? Hombre, habedlo dicho…
Apareció. Y de momento no hacemos más que sacar facturas pendientes del 2006, autógrafos de por medio. Juntos e inseparables.
De pronto renacen en mí esperanzas. Para con el jean que se me cayó un día al subir al coche con varias prendas en la mano… del reloj comprado en el altiplano boliviano hace muchos años ya …
En fin, dicen que la esperanza es lo último que se pierde …
De momento, yo tengo varias cosas en algún rincón oculto … ¿de mi casa? Tal vez …
A un bolígrafo, a un jean, a un reloj...
Tampoco se por qué justo las cosas a las que un@ tiene apego y ese cariño sin mesura, son las que desaparecen así de repente, sin previo aviso.
Aunque pensándolo bien, a lo mejor no desaparecen. Tal vez simplemente, jugando como niños, se esconden por ahí. Para despistar. Pero como vivimos en el constante ajetreo del día a día, si no somos capaces de apreciar el amanecer, ¿cómo vamos a verlas aun tropezando con ellas?
Este diciembre, mi mejor regalo de Navidad fue un instante. Minutos antes de salir a cenar encontré un bolígrafo (supuestamente extraviado) en un bolsillo de una cazadora. Justo justo la que elegí ponerme para salir de casa. Por casualidad, o por el frío tal vez, se me ocurrió poner las manos en los bolsillos.
¡Eureka! No puedo explicar lo que sentí. Había desaparecido en junio, en Madrid, durante una sesión de trabajo formativa.
Me di cuenta de la pérdida en el aeropuerto. Y desde Málaga, hice de todo para conseguirlo: Llamé a Seguridad, puse una nota de objetos perdidos en el centro de formación, envié un correo masivo a todos los asistentes. Alegué apego emocional, a pesar de que el boli costaba un dineral (pero no podía demostrar el impulso material en esa ocasión porque entonces no iba a aparecer).
Ni caso. Brilló por su ausencia.
Claro, si todo ese tiempo vivía dentro de mi propia casa. Agazapado en mi propio armario, el que abro y cierro – bueno, a veces – todos los días.
Ahora, lo miro. Y sonrío. Me pregunto cómo pudo, el cretino, jugarme esa mala pasada.
¿Será acaso celos porque últimamente me dedico mucho al ordenador? Hombre, habedlo dicho…
Apareció. Y de momento no hacemos más que sacar facturas pendientes del 2006, autógrafos de por medio. Juntos e inseparables.
De pronto renacen en mí esperanzas. Para con el jean que se me cayó un día al subir al coche con varias prendas en la mano… del reloj comprado en el altiplano boliviano hace muchos años ya …
En fin, dicen que la esperanza es lo último que se pierde …
De momento, yo tengo varias cosas en algún rincón oculto … ¿de mi casa? Tal vez …
Wednesday, January 17, 2007
UHF
Bravo
India
Eco
November
Víctor
Eco
November
India
Delta
Oscar, a este mundo Álvaro. De verdad: bienvenido.
La vida es un poco menos confortable que el vientre de mamá. Pero con los años entenderás que vale la pena.
Como repite mi hija, " Me acerco a la luz, me alejo de ti, te cambio por eso que llaman vivir".
(Los más curiosos pueden escuchar a Kesia con "Vida", aunque la criatura es de Rosana).
India
Eco
November
Víctor
Eco
November
India
Delta
Oscar, a este mundo Álvaro. De verdad: bienvenido.
La vida es un poco menos confortable que el vientre de mamá. Pero con los años entenderás que vale la pena.
Como repite mi hija, " Me acerco a la luz, me alejo de ti, te cambio por eso que llaman vivir".
(Los más curiosos pueden escuchar a Kesia con "Vida", aunque la criatura es de Rosana).
Oído al pasar I
Nace una nueva sesión: Oído al pasar.
Aunque en realidad no es así, claro. Pero es para dar cabida a los comentarios de otr@s, pero en el anonimato. Nada más ni nada menos que por preservar su identidad.
Alguien viene a mi despacho porque le llamo por teléfono. (Justo entra una llamada).
Llega, se sienta, espera mientras hablo por teléfono.
Como quien dice para matar el tiempo, de paso, ojea un libro sobre mi escritorio. Un christmas original que recibí este año. Nada de la típica postal navideña. Nooo. Un libro de relatos.
Con escritos, por supuesto; pero también ilustraciones y fotos.
Lo agarra, lo toca, lo abre, lo examina. Con detenimiento.
Acabo la llamada. E interrumpo su concentración.
- Buen día., digo
- Buen día. ¡Qué injusto! Siempre se comete la misma falta: en los libros se colocan las fotos de los escritores, pero nunca, nunca ... jamás, las de los ilustradores. En fin ...
Demás está decir que cuando se fue, me tiré de bruces al libro para comprobarlo.
En fin, era cierto. No se si es injusticia pero ¡qué pena!
Muy buena reflexión.
Me pregunto si acaso también tendrá por ahí, como yo, algun@s amig@s ilustradores.
Aunque en realidad no es así, claro. Pero es para dar cabida a los comentarios de otr@s, pero en el anonimato. Nada más ni nada menos que por preservar su identidad.
Alguien viene a mi despacho porque le llamo por teléfono. (Justo entra una llamada).
Llega, se sienta, espera mientras hablo por teléfono.
Como quien dice para matar el tiempo, de paso, ojea un libro sobre mi escritorio. Un christmas original que recibí este año. Nada de la típica postal navideña. Nooo. Un libro de relatos.
Con escritos, por supuesto; pero también ilustraciones y fotos.
Lo agarra, lo toca, lo abre, lo examina. Con detenimiento.
Acabo la llamada. E interrumpo su concentración.
- Buen día., digo
- Buen día. ¡Qué injusto! Siempre se comete la misma falta: en los libros se colocan las fotos de los escritores, pero nunca, nunca ... jamás, las de los ilustradores. En fin ...
Demás está decir que cuando se fue, me tiré de bruces al libro para comprobarlo.
En fin, era cierto. No se si es injusticia pero ¡qué pena!
Muy buena reflexión.
Me pregunto si acaso también tendrá por ahí, como yo, algun@s amig@s ilustradores.
Sunday, January 14, 2007
A,B,C
o A de Alfa,
B de Bravo
C de Charly - o para quienes lo prefieran, Charlie.
Tengo una memoria descomunal. Modestia aparte.
Y a veces una deformación profesional que mejor no mencionar.
El caso es que no me gusta deletrear así nomás. Nada de "A" de Alemania, "B" de Bruselas, "C" de Cáceres.
Me he aprendido el código internacional para radio. Todo para deletrear como Dios manda.
En realidad antes ya estaba un poco alineada con el código Otan, como lo llama mi cuñado - el que me lo enseñó, vale y muchas gracias de paso... - . Antes decía "B" de Beta, pero de pronto el código Otan no aplica para la versión de mi blog. Porque ahora somos más profesionales. Ya no estamos en versión Beta; ahora ya somos top level.
Habrá que seguir mejorando al escribir. Para estar a la altura de las circunstancias, digo ...
B de Bravo
C de Charly - o para quienes lo prefieran, Charlie.
Tengo una memoria descomunal. Modestia aparte.
Y a veces una deformación profesional que mejor no mencionar.
El caso es que no me gusta deletrear así nomás. Nada de "A" de Alemania, "B" de Bruselas, "C" de Cáceres.
Me he aprendido el código internacional para radio. Todo para deletrear como Dios manda.
En realidad antes ya estaba un poco alineada con el código Otan, como lo llama mi cuñado - el que me lo enseñó, vale y muchas gracias de paso... - . Antes decía "B" de Beta, pero de pronto el código Otan no aplica para la versión de mi blog. Porque ahora somos más profesionales. Ya no estamos en versión Beta; ahora ya somos top level.
Habrá que seguir mejorando al escribir. Para estar a la altura de las circunstancias, digo ...
Parque infantil
Pocas cosas en la vida me dan tanta sensación de libertad como subir a una hamaca - léase columpio - y dejarme llevar. Hacia adelante y hacia atrás. Tan sólo el viento como acompañante.
Nunca entendí eso de "columpiarse". ¿Será que acaso quien se columpia es porque alguna vez busca una sensación de libertad, y si la consigue perjudica a alguien?
¡Quién sabe!
Nunca entendí eso de "columpiarse". ¿Será que acaso quien se columpia es porque alguna vez busca una sensación de libertad, y si la consigue perjudica a alguien?
¡Quién sabe!
Friday, January 12, 2007
Merry Christmas
No entró por la chimenea, no. Ni siquiera fue en mi propia casa. Pero trajo paquete, y me lo dio en mano.
Con los días resultó ser uno de esos regalos de Papá Noel de verdad. ¡Sorprendente!
Un regalo fantástico. Que me hizo reír, y llorar.
La serie en DVD de "Vientos de agua". Va sobre "Asturias patria querida" y "mi buenos aires querido" de siempre. Dos generaciones y dos tiempos. La misma necesidad de salir adelante, porque la vida es así.Tal vez hasta el mismo instinto de supervivencia e idéntica necesidad de superación.
Dos cosas me llamaron la atención. Y me sorprendí una vez más de mí misma.
La serie la empecé a ver el 28 de diciembre. Y curiosamente en uno de los primeros capítulos, durante una clase escolar, aparecía en un pizarrón la fecha del 28 de diciembre, aunque de 1934. Digamos que hasta ahí, simple casualidad.
Pero ... después creo que tuve un "dejá- vou" Porque ese capítulo ya lo había visto. Y había tenido el mismo pensamiento. Y es más, creo que hasta debe estar registrado en el blog el año pasado.
En esa clase de gramática aparecía la conjugación de 3 verbos imperiosos en la vida de las personas.
Para la primera conjugación: Amar
Para la segunda: Temer
Para la tercera: Partir
Tomá mate, che!
Otra frase rescato de la serie: "Los griegos la tenían clara, che. El peor castigo no era la muerte, sino el exilio".
No se si es un castigo pero pretender adaptarte a los códigos de otros es ... cada vez más difícil.
Con los días resultó ser uno de esos regalos de Papá Noel de verdad. ¡Sorprendente!
Un regalo fantástico. Que me hizo reír, y llorar.
La serie en DVD de "Vientos de agua". Va sobre "Asturias patria querida" y "mi buenos aires querido" de siempre. Dos generaciones y dos tiempos. La misma necesidad de salir adelante, porque la vida es así.Tal vez hasta el mismo instinto de supervivencia e idéntica necesidad de superación.
Dos cosas me llamaron la atención. Y me sorprendí una vez más de mí misma.
La serie la empecé a ver el 28 de diciembre. Y curiosamente en uno de los primeros capítulos, durante una clase escolar, aparecía en un pizarrón la fecha del 28 de diciembre, aunque de 1934. Digamos que hasta ahí, simple casualidad.
Pero ... después creo que tuve un "dejá- vou" Porque ese capítulo ya lo había visto. Y había tenido el mismo pensamiento. Y es más, creo que hasta debe estar registrado en el blog el año pasado.
En esa clase de gramática aparecía la conjugación de 3 verbos imperiosos en la vida de las personas.
Para la primera conjugación: Amar
Para la segunda: Temer
Para la tercera: Partir
Tomá mate, che!
Otra frase rescato de la serie: "Los griegos la tenían clara, che. El peor castigo no era la muerte, sino el exilio".
No se si es un castigo pero pretender adaptarte a los códigos de otros es ... cada vez más difícil.
Tuesday, January 09, 2007
No dejes para mañana
lo que puedas hacer hoy. Era así, no?
Pero bueno, al final no lo hice ayer. Y hoy, ya es mañana.
(Esto tan sencillo ella no lo entiende del todo bien. Mi hija, digo. Y se hace unos líos que pá qué contarlo.).
Lo que no hice ayer fue postear.
Pensaba escribir que el día pintaba bien. El "13" por doquier.
13 teléfonos de repuesto.
13 tarjetas SIM para asignar a teléfonos.
13 avisos pendientes al administrador de teléfonos.
(Quien no se haya dado cuenta todavía que, entre otras cosas, administro el tema comunicaciones es que no se entera de ná).
El tema es que ayer no posteé. Y el día de ayer pasó.
Y el 13 no fue exactamente un signo de buena suerte. Como otrora.
El caso es que eso fue ayer. Y hoy estoy de a pie. Sin coche. En primer orden, por culpa mía, por supuesto. En segundo, por culpa de unos adoquines en mal sitio, una maniobra inadecuada, un golpe destructivo.
Mi coche vive temporalmante en Mijas Costa. En un concesionario oficial.
Y espera que un perito pase a visitarlo. A decirle qué pupas tiene, y que luego, no exactamente el Dr. House sino más bien el Dr. Ford lo cure.
Yo estoy de a pie. Viviendo a 64 km. de donde trabajo no es moco de pavo.
Estoy preocupada, angustiada. Pero agradeciendo tener un seguro "contra todo riesgo".
No se cómo estará él. Pero al menos le he dejado como acompañante en el asiento trasero un oso de peluche encantador. Y el halo de mi perfume también, que no es poco decir.
Estoy pensando en renovar la póliza "contra todo riesgo y contra mí misma".
Pero bueno, al final no lo hice ayer. Y hoy, ya es mañana.
(Esto tan sencillo ella no lo entiende del todo bien. Mi hija, digo. Y se hace unos líos que pá qué contarlo.).
Lo que no hice ayer fue postear.
Pensaba escribir que el día pintaba bien. El "13" por doquier.
13 teléfonos de repuesto.
13 tarjetas SIM para asignar a teléfonos.
13 avisos pendientes al administrador de teléfonos.
(Quien no se haya dado cuenta todavía que, entre otras cosas, administro el tema comunicaciones es que no se entera de ná).
El tema es que ayer no posteé. Y el día de ayer pasó.
Y el 13 no fue exactamente un signo de buena suerte. Como otrora.
El caso es que eso fue ayer. Y hoy estoy de a pie. Sin coche. En primer orden, por culpa mía, por supuesto. En segundo, por culpa de unos adoquines en mal sitio, una maniobra inadecuada, un golpe destructivo.
Mi coche vive temporalmante en Mijas Costa. En un concesionario oficial.
Y espera que un perito pase a visitarlo. A decirle qué pupas tiene, y que luego, no exactamente el Dr. House sino más bien el Dr. Ford lo cure.
Yo estoy de a pie. Viviendo a 64 km. de donde trabajo no es moco de pavo.
Estoy preocupada, angustiada. Pero agradeciendo tener un seguro "contra todo riesgo".
No se cómo estará él. Pero al menos le he dejado como acompañante en el asiento trasero un oso de peluche encantador. Y el halo de mi perfume también, que no es poco decir.
Estoy pensando en renovar la póliza "contra todo riesgo y contra mí misma".
Monday, January 08, 2007
Reyes y Magos
¡Qué pasada!
Me trajeron lo que quería desde hacía mucho tiempo.
Aunque este año no hice la cartita de rigor.
Una bici fantástica. Y una chupa de cuero.
Y sí, "chupa" es una de esas palabras madrileñas de verdad.
Ahora me doy cuenta que echo de menos Madrid.
¿Será que uno se da cuenta de todo tarde?
Me trajeron lo que quería desde hacía mucho tiempo.
Aunque este año no hice la cartita de rigor.
Una bici fantástica. Y una chupa de cuero.
Y sí, "chupa" es una de esas palabras madrileñas de verdad.
Ahora me doy cuenta que echo de menos Madrid.
¿Será que uno se da cuenta de todo tarde?
Thursday, December 21, 2006
Solter@s y casad@s
Las cosas como son. Veo poca tele.
Sin embargo, el otro día hacía zapping mientras esperaba que diera la hora exacta, sin necesidad de campanadas, para que empezara una de mis series favoritas. Entonces, vi de pasada en un programa de tele, una especie de concurso - intuyo - en la que cada persona se mostraba en cámara pidiéndole casamiento a otra.
Eran todos casos de parejas heteros. Aún no estamos familiarizados con los nuevos estereotipos de parejas. O no del todo como para enviar ese tipo de cosas a la tele. Noooo.
En fin, algunos eran curiosos. Otros casos, ingeniosos. Hasta los había originales.
A mí me parace que es más "políticamente correcto" que ciertas cosas se hagan en privacidad. Lo de pedir esa clase de cosas en la intimidad. Y decir sí o no, claro.
Ahora que reflexiono, hay algo que siempre pensé que no se por qué tenía que ser tan "exclusivo" de los hombres. Muchas veces me cuestioné que por qué no podían acaso pedir casorio - como se dice por mi tierra - las mujeres.
Días después me encantó escuchar que alguien me dijera que a él le había pedido matrimonio su mujer. Demás está decir que aceptó encantado. Y claro está que viniendo de una chica, una femme, una "jermu", tenía que ser original.
¡Arribas las féminas!
Sin embargo, el otro día hacía zapping mientras esperaba que diera la hora exacta, sin necesidad de campanadas, para que empezara una de mis series favoritas. Entonces, vi de pasada en un programa de tele, una especie de concurso - intuyo - en la que cada persona se mostraba en cámara pidiéndole casamiento a otra.
Eran todos casos de parejas heteros. Aún no estamos familiarizados con los nuevos estereotipos de parejas. O no del todo como para enviar ese tipo de cosas a la tele. Noooo.
En fin, algunos eran curiosos. Otros casos, ingeniosos. Hasta los había originales.
A mí me parace que es más "políticamente correcto" que ciertas cosas se hagan en privacidad. Lo de pedir esa clase de cosas en la intimidad. Y decir sí o no, claro.
Ahora que reflexiono, hay algo que siempre pensé que no se por qué tenía que ser tan "exclusivo" de los hombres. Muchas veces me cuestioné que por qué no podían acaso pedir casorio - como se dice por mi tierra - las mujeres.
Días después me encantó escuchar que alguien me dijera que a él le había pedido matrimonio su mujer. Demás está decir que aceptó encantado. Y claro está que viniendo de una chica, una femme, una "jermu", tenía que ser original.
¡Arribas las féminas!
Wednesday, December 20, 2006
Realismo y Felices Fiestas
Me han regalado una postal de Navidad escueta.
Con un muy buen deseo para el año que viene.
La quiero compartir.
Aunque hable mucho, y cada vez menos gente me escuche - las cosas como son -, de un tiempo a esta parte prefiero dar pinceladas escritas. No se si es que me va más ... o acaso me va mejor.
Es una frase de W. G. Ward. Y dice así: " El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas". Me desearon, también, un 2007 realista.
"Eso". Eso mismo quiero compartir con vos. Y que el año que viene sigas estando justo ahí. Del otro lado del monitor.
Sin vos ahí, yo no tengo nada que hacer aquí.
Con un muy buen deseo para el año que viene.
La quiero compartir.
Aunque hable mucho, y cada vez menos gente me escuche - las cosas como son -, de un tiempo a esta parte prefiero dar pinceladas escritas. No se si es que me va más ... o acaso me va mejor.
Es una frase de W. G. Ward. Y dice así: " El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas". Me desearon, también, un 2007 realista.
"Eso". Eso mismo quiero compartir con vos. Y que el año que viene sigas estando justo ahí. Del otro lado del monitor.
Sin vos ahí, yo no tengo nada que hacer aquí.
Wednesday, November 29, 2006
Genética … ¿o qué?
Son madre e hija y podríamos suponer que, como en las mejores y peores familias, han de tener rasgos comunes.
Digamos que son pocos, pero categóricos.
La minúscula nariz o la forma rasgada de los ojos de ella, aunque la mayoría precise que comparte la mirada de él.
Con el tiempo, eso a ella ha dejado de importarle. Esos anteriores celos inconfesados, que no inconfesables.
Ella ahora se concentra en los rasgos genéticos causales. Los que ambas comparten, pero no precisamente porque se heredan tan fácil, como el color de los ojos ni la forma de los labios.
Lo que las une, e identifica tal vez, tiene que ver con las manos.
Podríamos llamarlo ... ¿manías?
Como la de recortar etiquetas de las prendas, dejar las cosas perfectamente alineadas, o ese otro más curioso: el de usar las uñas para despegar pegatinas de todos lados.
Lo normal es que por culpa de jugar mucho rato, las pegatinas siempre se quedan con la goma gastada. Es inevitable.
Lo extraordinario es que madre e hija procuran con ahínco, en un acto casi heroico, intentar volver a pegarlas, una y mil veces después de despegarlas una y otra vez ... ¡Como si fuera tan fácil!
Los científicos hablan de los típicos casos de Mendel.
Yo diría que estas otras clases de herencia genética se rigen por otras leyes. Como la de la no casualidad.
Digamos que son pocos, pero categóricos.
La minúscula nariz o la forma rasgada de los ojos de ella, aunque la mayoría precise que comparte la mirada de él.
Con el tiempo, eso a ella ha dejado de importarle. Esos anteriores celos inconfesados, que no inconfesables.
Ella ahora se concentra en los rasgos genéticos causales. Los que ambas comparten, pero no precisamente porque se heredan tan fácil, como el color de los ojos ni la forma de los labios.
Lo que las une, e identifica tal vez, tiene que ver con las manos.
Podríamos llamarlo ... ¿manías?
Como la de recortar etiquetas de las prendas, dejar las cosas perfectamente alineadas, o ese otro más curioso: el de usar las uñas para despegar pegatinas de todos lados.
Lo normal es que por culpa de jugar mucho rato, las pegatinas siempre se quedan con la goma gastada. Es inevitable.
Lo extraordinario es que madre e hija procuran con ahínco, en un acto casi heroico, intentar volver a pegarlas, una y mil veces después de despegarlas una y otra vez ... ¡Como si fuera tan fácil!
Los científicos hablan de los típicos casos de Mendel.
Yo diría que estas otras clases de herencia genética se rigen por otras leyes. Como la de la no casualidad.
Fin de la partida
Sin neones ni marquesinas desde la terraza un cartel se asoma y sentencia: “Se vende”.
Sin necesidad de pronunciarse, otras dos palabras resumen una difícil pero implacable decisión: Se acabó.
Mil razones personalizadas: las de él, las de ella. Enfrentadas unas, compartidas otras.
Un común acuerdo deja en manos de una inmobiliaria ese inmueble lleno de objetos. Y aquella terraza, plagada de recuerdos.
Se vende la casa. El juego acabó.
Nadie tenía en la manga el as del amor.
Sobre la mesa una partida inconclusa deja ver las cartas que ningún jugador mostró: Par de corazones.
Par de corazones rotos.
Sin necesidad de pronunciarse, otras dos palabras resumen una difícil pero implacable decisión: Se acabó.
Mil razones personalizadas: las de él, las de ella. Enfrentadas unas, compartidas otras.
Un común acuerdo deja en manos de una inmobiliaria ese inmueble lleno de objetos. Y aquella terraza, plagada de recuerdos.
Se vende la casa. El juego acabó.
Nadie tenía en la manga el as del amor.
Sobre la mesa una partida inconclusa deja ver las cartas que ningún jugador mostró: Par de corazones.
Par de corazones rotos.
Thursday, November 23, 2006
Piropos
Los hay de muchas clases.
Mejores, peores.
Gastados, creativos.
Pero vamos a ir concretamente a uno de otra clase: Intelectual.
El otro día comenté que hay gente, modestia aparte, que me sugiere que escriba algo. Algo de verdad.
Un poco para hacer caso y mencionar, cada tanto, en mis escritos a todos esos que a veces me dicen: - "Ah, pero escribís bien". A lo que yo respondo: - "Es que, gracias a Dios no soy disléxica".
Del otro lado me respondieron algo así como: -"Ya lo has hecho. Escribir algo en serio. El libro lo tienes escrito. Ahora será cuestión de buscarle un guión conexo".
Humm.
No se qué diría Mafalda. A mí me sonó a piropo. De los creativos, e intelectuales incluso.
Y la tarea me resulta descomunal.
Espero no vivir para poder contarlo, como dice Gabo. Sino más bien, para poder lograrlo ...
Mejores, peores.
Gastados, creativos.
Pero vamos a ir concretamente a uno de otra clase: Intelectual.
El otro día comenté que hay gente, modestia aparte, que me sugiere que escriba algo. Algo de verdad.
Un poco para hacer caso y mencionar, cada tanto, en mis escritos a todos esos que a veces me dicen: - "Ah, pero escribís bien". A lo que yo respondo: - "Es que, gracias a Dios no soy disléxica".
Del otro lado me respondieron algo así como: -"Ya lo has hecho. Escribir algo en serio. El libro lo tienes escrito. Ahora será cuestión de buscarle un guión conexo".
Humm.
No se qué diría Mafalda. A mí me sonó a piropo. De los creativos, e intelectuales incluso.
Y la tarea me resulta descomunal.
Espero no vivir para poder contarlo, como dice Gabo. Sino más bien, para poder lograrlo ...
Tuesday, November 21, 2006
Tic tac
No nos vamos a poner en plan trágico. Noooo, ¿para qué?
No te voy a decir, por ejemplo, si te dieran 10 minutos de vida ¿qué harías? Porque está visto que si después suena la campana y te dicen que el juego se acabó, aunque tuvieras esos 10 minutos de gracia, no harías en la vida eso que te propusiste. Porque así somos los seres humanos. Tropezamos más de una, y de dos, y de tres veces en la vida con la misma piedra. ¡Manga de imbéciles!
Pero te voy a preguntar, y de paso, me voy a preguntar, -" ¿qué harías con 10 minutos.?"
10 gloriosos minutos de sobra, de más, de propina. En mi tierra dicen, incluso, "de yapa" ; - )
Sólo 10 minutos pero ... ¿para qué los utilizarías?
Todavía no se para qué quiero en mi vida esos 10 minutos de gracia que tienen todos los relojes que me indican el tiempo.
Creo que ya va siendo hora de averiguarlo.
No te voy a decir, por ejemplo, si te dieran 10 minutos de vida ¿qué harías? Porque está visto que si después suena la campana y te dicen que el juego se acabó, aunque tuvieras esos 10 minutos de gracia, no harías en la vida eso que te propusiste. Porque así somos los seres humanos. Tropezamos más de una, y de dos, y de tres veces en la vida con la misma piedra. ¡Manga de imbéciles!
Pero te voy a preguntar, y de paso, me voy a preguntar, -" ¿qué harías con 10 minutos.?"
10 gloriosos minutos de sobra, de más, de propina. En mi tierra dicen, incluso, "de yapa" ; - )
Sólo 10 minutos pero ... ¿para qué los utilizarías?
Todavía no se para qué quiero en mi vida esos 10 minutos de gracia que tienen todos los relojes que me indican el tiempo.
Creo que ya va siendo hora de averiguarlo.
Monday, November 20, 2006
Puro sentimiento
20 de noviembre
¿Cómo te sentirías si alguien quisiera que invites a tu cumple a determinadas personas?
Un poco como para obligarte a relacionarte con ellas, a que te hagas amigas ...
Por ejemplo, que invites a las personas de tu edificio, de tu urbanización. Y no pura y exclusivamente a las de tu cole (entre otras cosas, porque no confirmó ni uno de tus amiguitos si irá o no a la fiesta).
Verdad que no lo permitirías? Ni aunque fuera tu madre!
...
Pero, ¿cómo te quedarías ante una respuesta de - "No las quiero invitar, porque ellas no son mis amigas"?.
¿Le dirías acaso que tus amigas están del otro lado del río color plata, o del otro lado del Mediterráneo? ¿Le dirías acaso que con el tiempo aprenderás a que viajen contigo, a que vivan contigo, a que incluso a veces te ayuden a pensar?
Con el tiempo incluso pensando en ellas, aprenderás a reír. Con más ganas.
Porque si tus amigas te vieran hacer eso que hacés que te hace ser, precisamente vos misma, se morirían de la risa. Y vos, con ellas.
Tiene 3 años. Y sí, ya es puro sentimiento.
Creo que desde el día que nació.
El otro día oí decir a alguien que nacer por cesárea, de parto natural o por fórceps te hace ser así o asá.
La verdad es que 3 años después del "Día D" no me la imagino de otra manera.
Porque, creo que desde el día que nació, decidó que encontraría, con su carácter, su lugar en el mundo.
A lo mejor no es un comentario objetivo. Porque claro, soy su madre... ¡ Qué le vamos a hacer! Nos tocó ser pares en la lotería de la vida. Curiosa conjunción, y disyunción a veces: Madre - Hija
¡Feliz Cumple mi vida!
¿Cómo te sentirías si alguien quisiera que invites a tu cumple a determinadas personas?
Un poco como para obligarte a relacionarte con ellas, a que te hagas amigas ...
Por ejemplo, que invites a las personas de tu edificio, de tu urbanización. Y no pura y exclusivamente a las de tu cole (entre otras cosas, porque no confirmó ni uno de tus amiguitos si irá o no a la fiesta).
Verdad que no lo permitirías? Ni aunque fuera tu madre!
...
Pero, ¿cómo te quedarías ante una respuesta de - "No las quiero invitar, porque ellas no son mis amigas"?.
¿Le dirías acaso que tus amigas están del otro lado del río color plata, o del otro lado del Mediterráneo? ¿Le dirías acaso que con el tiempo aprenderás a que viajen contigo, a que vivan contigo, a que incluso a veces te ayuden a pensar?
Con el tiempo incluso pensando en ellas, aprenderás a reír. Con más ganas.
Porque si tus amigas te vieran hacer eso que hacés que te hace ser, precisamente vos misma, se morirían de la risa. Y vos, con ellas.
Tiene 3 años. Y sí, ya es puro sentimiento.
Creo que desde el día que nació.
El otro día oí decir a alguien que nacer por cesárea, de parto natural o por fórceps te hace ser así o asá.
La verdad es que 3 años después del "Día D" no me la imagino de otra manera.
Porque, creo que desde el día que nació, decidó que encontraría, con su carácter, su lugar en el mundo.
A lo mejor no es un comentario objetivo. Porque claro, soy su madre... ¡ Qué le vamos a hacer! Nos tocó ser pares en la lotería de la vida. Curiosa conjunción, y disyunción a veces: Madre - Hija
¡Feliz Cumple mi vida!
Tuesday, November 14, 2006
14 de noviembre
Vulnerables
Algunos amigos podrán decir, del otro lado del charco, que al escribir tengo reminiscencias, además de mi buenos aires querido, de una serie de televisión argentina inmejorable.
Pero no. Bueno, sí y no. Me acuerdo de buenos aires, y de la serie. Casi cotidianamente de los primeros, y a ratos de la segunda.
Vulnerables somos todos.
Lo veíamos en la serie. Lo veo y lo vivo a diario.
Para los que aún no lo saben, trabajo en un hospital.
No soy médico ni enfermera. Aunque alguna vez me autodefiní como persona que sentía que quería ayudar a la gente, y que bajo esa premisa bien podría hacer sido enfermera.
Pero no, estudié empresariales, me formé en temas de organización y un día, casi sin querer, me convertí en consultora. Y mi misión pasó a ser ayudar a la gente.
Hoy en el área de organización de los servicios generales.
Por qué lo de vulnerables?
No se si es porque trabajo en un hospital que los que me rodean, de alguna manera, están más familiarizados con eso que soberbiamente, casi sin pensar, llamamos Vida. O incluso Muerte.
Personalmente, cada vez más, creo que el umbral que separa a una de la otra es más débil de lo que en algún momento podamos pensar, si es que alguna vez pensamos en eso cuando salimos del hospital.
A lo mejor, incluso por un rato queramos creer que estamos inmunes, precisamente por trabajar en un hospital. Con enfermos, y que los enfermos son siempre los otros.
Algunos no trabajamos directamente en contacto con los enfermos. Mejor dicho, pacientes. Algunos lo hacemos indirectamente, pero si repercute positivamente en ellos, nuestros servicios, que son generales, entonces han valido la pena.
El viernes fue a pedirle un favor a un compañero a otra área.
Y de paso le di un beso, agradeciéndole un favor que le hizo a una amiga que vive en Madrid pero que alguna vez fue paciente en este hospital, cerca del mar. Y del sol.
Él pudo devolverle a mi amiga, a través mío, unos papeles muy preciados para ella. Se los había dejado por error hace años. Y él es el responsable de esa área, además de médico de urgencias.
Tuvimos, por casualidad, una charla interesante.
Me habló de sus tres hijos naturales, de la hija de su pareja actual, de su ex mujer, de su mujer actual. De la energía de los niños cuando tienen 3 años. De la incomodidad de vivir lejos del trabajo, y tener que manejar ida y vuelta todos los días. De mudarse, de los cambios, de cómo se le festejan los cumples a los niños de 3 – estoy un poco preocupada por el cumple de mi hija – en su salita del cole, con caramelos y que seguro que eso representa el mejor cumple del mundo.
Me llevé el favor, que era una receta médica para poder comprar un medicamento carísimo para mi bronquitis, a un precio más asequible con el descuento del seguro social. Le di las gracias, le deseé buen finde y le dije algo así como“no te molesto más, te dejo trabajar. Yo haré lo mismo”.
Ayer falté. Porque tengo bronquitis. Y como cada año, los viruses de noviembre y /o diciembre nunca me perdonan.
Hoy volví a trabajar. Y a verle, por una nueva receta.
Entré directamente a su despacho, pero no estaba.
Todo estaba ordenado, sin papeles desalineados. Toda la colección de fotos en su lugar.
Alguien entró a preguntarme si necesitaba algo urgente.
No, busco a mi compañero. Para una receta, respondí.
Se extrañaron al verme por ahí, y una persona de su equipo me comentó que estaba malo. Y que por varias semanas no lo vería por allí.
Sólo eso.
No pregunté más. Pero me quedé preocupada.
Volví a mi despacho y al entrar con esa típica cara de preocupación, pregunté si por casualidad, alguien sabía algo de este compañero. Algo me sonaba raro.
Me respondieron que ayer tuvo un fuerte dolor de cabeza mientras trabajada. Que le hicieron un TAC, y que se lo llevaron a otro hospital.
En pocos días le van a operar de un pequeño derrame cerebral.
Ya se que esta noche tengo que incluirlo en mis rezos “ a mi manera”. Para que salga todo bien.
Sabés? Va a ser así, entre otras cosas porque el invierno es largo, acaba de empezar, y tengo que ir muchas veces a molestarte al despacho para pedirte recetas ; - )
Ah! No quiero que se me olvide! Gracias por la charla del viernes pasado.
Algunos amigos podrán decir, del otro lado del charco, que al escribir tengo reminiscencias, además de mi buenos aires querido, de una serie de televisión argentina inmejorable.
Pero no. Bueno, sí y no. Me acuerdo de buenos aires, y de la serie. Casi cotidianamente de los primeros, y a ratos de la segunda.
Vulnerables somos todos.
Lo veíamos en la serie. Lo veo y lo vivo a diario.
Para los que aún no lo saben, trabajo en un hospital.
No soy médico ni enfermera. Aunque alguna vez me autodefiní como persona que sentía que quería ayudar a la gente, y que bajo esa premisa bien podría hacer sido enfermera.
Pero no, estudié empresariales, me formé en temas de organización y un día, casi sin querer, me convertí en consultora. Y mi misión pasó a ser ayudar a la gente.
Hoy en el área de organización de los servicios generales.
Por qué lo de vulnerables?
No se si es porque trabajo en un hospital que los que me rodean, de alguna manera, están más familiarizados con eso que soberbiamente, casi sin pensar, llamamos Vida. O incluso Muerte.
Personalmente, cada vez más, creo que el umbral que separa a una de la otra es más débil de lo que en algún momento podamos pensar, si es que alguna vez pensamos en eso cuando salimos del hospital.
A lo mejor, incluso por un rato queramos creer que estamos inmunes, precisamente por trabajar en un hospital. Con enfermos, y que los enfermos son siempre los otros.
Algunos no trabajamos directamente en contacto con los enfermos. Mejor dicho, pacientes. Algunos lo hacemos indirectamente, pero si repercute positivamente en ellos, nuestros servicios, que son generales, entonces han valido la pena.
El viernes fue a pedirle un favor a un compañero a otra área.
Y de paso le di un beso, agradeciéndole un favor que le hizo a una amiga que vive en Madrid pero que alguna vez fue paciente en este hospital, cerca del mar. Y del sol.
Él pudo devolverle a mi amiga, a través mío, unos papeles muy preciados para ella. Se los había dejado por error hace años. Y él es el responsable de esa área, además de médico de urgencias.
Tuvimos, por casualidad, una charla interesante.
Me habló de sus tres hijos naturales, de la hija de su pareja actual, de su ex mujer, de su mujer actual. De la energía de los niños cuando tienen 3 años. De la incomodidad de vivir lejos del trabajo, y tener que manejar ida y vuelta todos los días. De mudarse, de los cambios, de cómo se le festejan los cumples a los niños de 3 – estoy un poco preocupada por el cumple de mi hija – en su salita del cole, con caramelos y que seguro que eso representa el mejor cumple del mundo.
Me llevé el favor, que era una receta médica para poder comprar un medicamento carísimo para mi bronquitis, a un precio más asequible con el descuento del seguro social. Le di las gracias, le deseé buen finde y le dije algo así como“no te molesto más, te dejo trabajar. Yo haré lo mismo”.
Ayer falté. Porque tengo bronquitis. Y como cada año, los viruses de noviembre y /o diciembre nunca me perdonan.
Hoy volví a trabajar. Y a verle, por una nueva receta.
Entré directamente a su despacho, pero no estaba.
Todo estaba ordenado, sin papeles desalineados. Toda la colección de fotos en su lugar.
Alguien entró a preguntarme si necesitaba algo urgente.
No, busco a mi compañero. Para una receta, respondí.
Se extrañaron al verme por ahí, y una persona de su equipo me comentó que estaba malo. Y que por varias semanas no lo vería por allí.
Sólo eso.
No pregunté más. Pero me quedé preocupada.
Volví a mi despacho y al entrar con esa típica cara de preocupación, pregunté si por casualidad, alguien sabía algo de este compañero. Algo me sonaba raro.
Me respondieron que ayer tuvo un fuerte dolor de cabeza mientras trabajada. Que le hicieron un TAC, y que se lo llevaron a otro hospital.
En pocos días le van a operar de un pequeño derrame cerebral.
Ya se que esta noche tengo que incluirlo en mis rezos “ a mi manera”. Para que salga todo bien.
Sabés? Va a ser así, entre otras cosas porque el invierno es largo, acaba de empezar, y tengo que ir muchas veces a molestarte al despacho para pedirte recetas ; - )
Ah! No quiero que se me olvide! Gracias por la charla del viernes pasado.
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