Friday, July 18, 2008

Día D


Existen varios días "D" en la vida.

Hay un antes y un después de ...

Aprender a nadar puede ser un momento memorable...

Efemérides 20 JL



Navegando por Atrapalo encuentro explicaciones interesantes al por qué del Día del Amigo

El 20 de julio es el Día del Amigo. Los argentinos que iniciamos esta bomba de fiesta sabemos lo lindo y especial que es para nosotros este día: la espera de saludos y mensajes, y el compartir una mesa llena de risas y de anécdotas.

La costumbre consiste en juntarse a cenar esa noche en un buen restaurante, disfrutando de algún espectáculo o incluso hasta haciendo alguna escapada. En definitiva, haciendo algo que trasmita esa sensación que sólo sabe producir la amistad: el sentimiento de poder contar con alguien y de que alguien sepa que puede contar con nosotros.

Just do it

Nunca he creído en fechas de caducidad para las relaciones. Pero siempre he tenido la extraña sensación de que como muchas cosas las relaciones deberían tener un proceso de revalidación. Como quien valida un pasaporte o el documento de identidad deberíamos ser capaces de someternos a unas pruebas de aptitud, de presentación de requisitos para certificar la verdadera capacidad de amantes de la vida y del amor.
Considerando que estamos en el viaje de la vida es curioso que para ciertas cosas se nos permita ir por ahí sin documentos ni acreditaciones.

Hoy en la radio escuchaba que Ferdinand Galiani acuñó algo parecido a que "Existe un magnetismo, o más bien una electricidad del amor, que se comunica por el solo contacto de las yemas de los dedos".

En ese caso me pregunto si a modo de máquina de la verdad los osados capaces de someterse al proceso de revalidación y presentación de requisitos, también serían capaces de mirarse a los ojos y decir a la persona elegida "electrocutame" si es preciso como última prueba de amor.

Thursday, July 17, 2008

Despegar

Alguien decía - o escribía - el otro día que ser valiente es a veces levantar diez centímetros del suelo a las personas a las que queremos para decirles algunas cosas.


Yo lo hago a menudo. A mi hija, la del alma, la levanto en volandas algunas noches y mientras la subo la escalera le repito sin cansarme: te quiero, te quiero, te quiero. Una vez por cada peldaño.

A veces siento a los recuerdos como una manta tan pesada como invisible. Por más que lo intento, hace años que no recuerdo esos bises que me susurren a mí tantos te quiero.

Ventajas de tener una hija tan querida.
Elegir las noches para hacer eco de un sentimiento tan noble.
Las escaleras suelen ser rincones perfectos ...

Cruces

Sucedió la semana pasada.
Hubo algunos ilesos. Otros que aún están en vías de recuperación.
No me preocupa la obra de ingeniería que conllevará construir uno nuevo en la autovía A-7.
Me preocupan otros puentes. Aquellos que las personas no somos capaces de crear para cruzar ideas. Porque de sentimientos... mejor no hablar.

Sunday, July 13, 2008

Best before

En mi vida el 13 resultó siempre un signo de buen augurio.
Tanto que alguien alguna vez declaró que creía haberse enamorado de mí en una noche de 13; hoy hace 10 años y aunque algunas cuantas cosas han cambiado todavía lo recuerdo.

Siempre creí que debería haber nacido en un país de habla inglesa. Creo que también debí haberlo hecho un día después. Demasiadas casualidades si no.

Thursday, July 10, 2008

Cafeína intravenosa por favorrrrrrrrrrrrr


En mi vida he tomado millones de cafés. De muchos tipos, y sabores.
En lugares originales, y en otros sitios de paso como gasolineras; esta misma mañana hasta me lo he tomado en el coche, conduciendo en la autovía.

Lo que jamás en mi vida he tomado es, de lunes a viernes, un café en casa. De ésos que huelen bien en las cocinas de mis vecinos. Envidia cochinaaaaaaaaaaa. Ésos que mientras voy caminando y atravesando ventanas, aun dormida me hacen preguntar(me): Pero ... esta gente ¿a qué hora se levanta para poder desperezarse, cepillarse los dientes, preparar café, ducharse, beberse el café y ... salir en hora para entrar puntualmente a trabajar. Sobre todo esto último.
Imposible: yo no llego.

Wednesday, July 09, 2008

Independence day

Mirá vos. Me ha tocado emigrar al país del que nos independizamos che ... y festejar mi santo en un día tan patriótico que da risa.

Razones


Hoy es mi Santo.
Con lo mala que soy a ratos ... me mereceré acaso un día santo?
Vamos a llamarlo: Errores del calendario ... O ventajas del exilio.

Friday, July 04, 2008

Galeano dice ...

Una crónica genial del escritor oriental Eduardo Galeano
Para los de más de 40. (Eduardo Galeano)
Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.
No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los críos. Los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.
Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales). ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores.
¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora está bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades. ¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos! Es que vengo de un tiempo en que las cosas se compraban para toda la vida. ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después! La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas de loza. Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.
¡Nos están fastidiando! ¡¡Yo los descubrí. Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica. ¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike? ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa? ¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el
electricista? ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros? Todo se tira, todo se desecha y mientras tanto producimos más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!! ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de ........... años! Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII). No existía el plástico ni el nylon. La goma solo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De por ahí vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo' pasarse al 'compre y tire que ya se viene el modelo nuevo'. Mi cabeza no resiste tanto. Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo). Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se
desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo? ¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con que se consiguieron? En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos... ¡¡Como guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡Guardábamos las chapitas de los refrescos! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos! Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus. Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón. Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Tubitos de plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón. Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor. Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.
Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver!! ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne! Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'este es un 4 de bastos'.
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el
ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada. Ni a Walt Disney. Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la
copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las
hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella. Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. Ah ¡No lo voy a hacer! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour. Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la bruja me gane de mano y sea yo el entregado.

Viernes rioplatense

Lo que daría yo porque hoy fuera viernes y me tocara volar en el puente aéreo desde Buenos Aires a Montevideo...por trabrjo, sí, qué más da? Si lo lindo es cruzar

Lo que daría yo por leer un rato a Galeano en ese vuelo tan corto como inestable. Lo que no daría yo ... por ver a mis amigas uruguayas y tomarme unos mates.

Como contrapartida a todo eso imposible, van estos trozos de Galeano desde el Mediterráneo al Río color plata. Desde lo dulce a lo salado, o es que acaso es al revés?

Con-tenerte ...

No se cómo puede contenerse con tan sólo cerrar el puño una parte codiciada del cuerpo de un hijo.
Pero me llena de emoción decir que es posible.

Lo que no atino a adivinar es quién es la presa del alma en esos casos... cuando duerme a mi lado y le cojo suavamente el tobillo o el gemelo, cada vez que me lo pide.

Cuando ya no sepa medir la emoción al apretar sólo un puño, será momento de advertir concientemente que los hijos crecen... y tal vez entonces reconozca que he sido su caza perfecta.

Reencuentro

Ayer nos hemos encontrado cara a cara, frente a frente. ¡Por fin!
Hemos decidido salir juntos de paseo, cogidos de la mano de las asas de mi bolso.
Raymond y yo decididos a leer "De qué hablamos cuando hablamos de amor", "Catedral" y "Quieres hacer el favor de callarte, por favor"?

Seguí de paseo visual por el recinto mientras lo dejaba seguir echando la siesta en los estantes de la FNAC ante una prometedora despedida que me hizo: "Si me necesitas, llamame"

- Mientras le guiñaba un ojos susurré "Volveré", y salí de prisa a buscar una mesa y un café para empezar a devorarlo.

Thursday, July 03, 2008

Indecible crisis

Desde la RAE con precisión, dedicado a Zapatero ...


CRISIS
(Del lat. crisis, y este del gr. κρίσις).


1. f. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente.

2. f. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales.

3. f. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese.

4. f. Momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes.

5. f. Juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente.

6. f. Escasez, carestía.

7. f. Situación dificultosa o complicada.

Wednesday, July 02, 2008

Keep walking...

“Cuando escribo no pienso en términos de temas sino de personajes.
Los personajes hacen las historias. Creo en un personaje
y busco mantenerlo cerca del mundo real, de volverlo verosímil. ”
(Sam Shepard)

Flashes informativos

A quien lee, quien escribe. Algunos rezan.
- La noche está hecha para dormir, dicen otros.

Los hay que se desvelan, y se levantan a "picotear" en la heladera.
Hay quien trasnocha mirando tele.

Curiosas estrategias para encontrar espejos donde no reflejar lo que no queremos ver de nosotros mismos. Esa parte oscura, esa contracara.
De hablar, ni hablar...

Para gustos, colores. Pero en ocasiones, es bien sabido que es mejor estar "unplugged".

Saturday, June 28, 2008

Más esperanzador

Hace no mucho tiempo leía sobre "21 gramos" que no se sabe exactamente si es el peso que pierden nuestros cuerpos cuando morimos o si es acaso el peso que deben cargar los que nos sobreviven.

21 gramos: El peso de diez céntimos, de un ruiseñor, de una barrita de chocolate...,o quizás el del alma humana.

Entonces recordé de golpe y porrazo que cuando mi hija cumplió un año intenté encapsular 366 días contados de punta a punta desde el día de su nacimiento hasta el día de la primera vela que intentaría soplar ante el desconcierto que le producía - y le sigue produciendo - ser la diana de todas las miradas cada día señalado. Para hacerle frente a la memoria, y a la nostalgia.

Me salió algo así: VER POST "Talle XL 366"

Talle XL 366

366 días
Cuánto cabe en 366 días, gorda?


Salir, nacer.
Llegar. Respirar.
Ver luz, sentir el cambio de temperatura.
Llorar.
Médicos. Vacunas. Revisiones. Mediciones.

Conocernos.
Sonreír.
Achucharte. Emocionarnos.

Tu primera foto.
Conocer tu personalidad. En la fuerza de tus pulmones al llorar, por ejemplo.

Dormir los 3 juntos en la habitación 209 de Virgen del Mar.
Alimentarte.
Cambiarte pañales.


A las 24 horas regalarte un nombre. Heredar 2 apellidos.
Raíces… que le dicen.

Sacarte fotos. Filmarte.
Salir de la clínica.


Llegar a la casa y que la conozcas. Tu casa… nuestra casa.

Los paseos.

Más revisiones, y mediciones.
Perder el ombligo. El primer baño, los siguientes…

Crecer

Empezar a escribirte un diario. Con anécdotas cotidianas. De las de andar por casa.

Tu primer viaje en avión.
La primera navidad en Málaga. Tu primer amigo invisble.
Un año nuevo juntos en Madrid.
Y pasó noviembre. Y diciembre…

Más vacunas. Más revisiones, más mediciones.
Más crecer.

Más fotos, y filmaciones.

La peritonitis de Paulina. Tras eso un desfile de niñeras que vienen y van.

Prepararte la bolsa para el primer día de guardería. Con tu nombre y los dos apellidos.
Llevarte el primer día bajo una intensa lluvia. Llorar.
Traerte.

El cuaderno de notas de la guarde sin perder detalles.

Tu primer resfriado.
La primera otitis. Las siguientes…

Las dosis de biberón de 120 ml. se convirtieron al doble casi sin darnos cuenta.

Tu primer baño en piscina en Málaga.
Tu primer baño en el Mediterráneo. Las olas que “vienen y se van”.

Kilos de bronceador protector sobre tu piel. Por debajo no obstante asomó tu primer bronceado.

Ponerte de pie agarrada a los barrotes de la cuna. Luego desde los sofás

Depués en el suelo de cassa buscando diferentes puntos de apoyo. Las sillas…

Tu primer “papa papa papa”

Tu gateo con estilo original: manos y pies, rodillas para qué?. Una pierna delante, la otra detrás.

Tu primer viaje transoceánico.
Tus primeras vacaciones entre Buenos Aires y la Patagonia.
La primera silla que se te cayó encima porque te empecinabas en andar. Las siguientes…

Tu “tete tete tete” desesperado llamando al biberón.

Tu “mama ma má … mama ma má” como regalo anticipado de mi cumpleaños.

Tu pasión por el fuego. Tu mirada extasiada al ver caer hielo del glaciar. Mirar caer la lluvia detrás de la ventanilla del coche y querer acariciar las gotas.

Tus sonrisas. Todas y cada una de ellas.

Tus despertares. La envidia del mundo entero.

Sonreír al reconocer la puerta de casa, después de los paseos y compritas por el barrio de Chamartín.

Esos llantos inventados que no te creés ni vos cuando querés conseguir “algo”. Muy útiles por cierto, pero sólo a veces, vale?

Sonreír cada mañana al reconocer la puerta de la guarde, y la mía por saber que ahí dentro te cuidan y ¡cómo te quieren!

La guerra con la cuchara. Los biberones con agujeros enormes para el puré y la fruta.
Tus primeras batallas ganadas a tu madre.

Tus primeros dientes. Sin quejas, campeona.

Dar vueltas y vueltas alrededor de la mesa del “salón”, me dejarás decir “living” de mayor? Sin mareos aparentes.

Los primeros pasos agarrada a … todos lados. Intenta mover los ¿muebles? Algunos son fijos, cariño.

Los primeros chichones y morados en los mismos sitios. Eso es ¡puntería!.

Las primeras galletas visibles en tu vestuario de cada día, y en los rincones menos esperados de casa, y el coche.

Pelona mía… ¿por qué no te crece el pelo a velocidad apreciable?

Tus besitos.
Tus gestos mimosos contra la almohada de papá o mamá.

Cuánto cabe?
Cabe más … Mucho más.
Todo lo que te hace ser VOS. Con tan sólo 1 año de vida.
Y a nosotros, ser nosotros.

Decir tu nombre es decir Deseo, Esperanza, Ilusión. Por la vida.

Todo eso y mucho más nos ha hecho ser padres desde hace hoy 366 días.

Pero esto es sólo un intento porque no cabe en palabras. Sólo en un hueco del corazón. En el centro de la diana de la vida.

Nuestro agradecimiento apenas si cabe en caricias, besos, abrazos, achuchones. En cuidarte y mimarte. En acompañarte en el viaje de vivir.

Te queremos.
Gracias por estos 366 días. Los más felices en la vida de “papa papa papa” y “mama ma má”

Y que cumplas muchos más…

Friday, June 27, 2008

Dejando huella

Más que una marca, un estilo.
Y no es que esté creando un slogan si no que me encanta el slogan de J&B: "Sean cuales sean tus sueños, KEEP WALKING" Johnnie Walker
Si fuéramos capaces de escuchar "esa" vocecita interior que pretende hacerse escuchar... qué estilo de vida eligiríamos?
Yo creo que me dedicaría a escribir, a vencer la rabia que produce y me sigue produciendo más que la hoja en blanco, la mente en blanco.

"Las musas no son ... mujeres ardientes no son cuchillos en los dientes, no son martes de carnaval de Brasil ..."
- Andrés, Yo no pretendo saber qué son si no dónde están? SNIFFF

Billete de ida y vuelta

Cuando vayas a una de estas tiendas de bricolaje buscando comprar un solo artículo, o tal vez dos, una vez hecho un análisis pormenorizado de la necesidad, huye del señor de la camiseta que reza ¿Puedo ayudarle?

No sólo no te ayudará, entendiéndose eso en términos de lo que tú realmente buscas, sino que te dará probablemente el artículo que no sea.
No falla. Palabra de honor.

Creo que lo hacen para cumplir con eso de "Vuelva pronto".

En estos días que corren dan ganas de pasarles el ticket de la gasolina